Lo que nos dice el Papiro de Tulli

Aparentemente este controversial papiro descubierto por Boris de Rachewiltz y fechado en la XVIII Dinastía del antiguo Egipto, muestra un fenómeno metereológico, aunque algunos estudiosos señalan que tal vez sea un Ovni por las características que describen a dicho evento.

Una supuesta imagen del Papiro de Tulli

Una supuesta imagen del Papiro de Tulli

 

Tras un largo trabajo, el profesor Solas Boncompagni, logró completar la traducción del papiro y su posterior publicación. Según Boncompagni, el papiro decía:   “…el 22 día del tercer mes de invierno, a la sexta hora del día 1 los Escribas, los Arquivistas y los Anualitas de la Casa de la Vida se dieron cuenta que un círculo de fuego…por la boca emitía un resoplido pestífero…pero no tenía cabeza…cuerpo medía una perica por una perica y era silencioso. Y los corazones de los escribas, y de los arquivistas fueron todos asustados y confusos y se tiraron en medio al polvo con la barriga al suelo….ellos contaron entonces esto al Faraón. Su Majestad ordenó que ellos sean examinados y meditó sobre lo que había ocurrido, pues estaba registrado en los papiros de la Casa de la Vida. Ahora, pasados unos días, estas cosas llegaron a ser frecuentes en los cielos de Egipto. Su esplendor superaba el del sol y ellos iban y volvían libremente por los cuatro ángulos del cielo. La estación de la cual iban y venían estos círculos de fuego estaba en lo alto del cielo y el ejercito del Faraón la observó mucho tiempo con el mismo Rey. Esto ocurrió después de la cena y luego estos círculos de fuego subieron más que nunca en el cielo y se dirigieron hacia el sur. Pescado y aves cayeron entonces del cielo, fenómeno que nunca se había observado antes en esta tierra… Entonces el Faraón hizo traer incienso para volver a estar en paz con la Tierra y ordenó que se escriba lo que había ocurrido, para preservarlo en los anuales de la Casa de la Viíta, y para que fuese recordado para siempre en la posteridad…”

Vista de cierta forma, la traducción podría referirse a algún tipo de suceso vinculado a la caída de meteoritos, pues no sería la primera vez que un texto alude a algún tipo de acontecimiento estelar, de hecho, Egipto fue escenario de numerosos fenómenos de este tipo, tal como lo evidencia la cantidad de lingotes de hierro meteórico y los variados objetos realizados sobre este extraño material que han sido encontrados en algunas tumbas como la del niño Tut.

La traducción del misterioso y curioso papiro había sido publicada por primera vez en 1956, por la revista de ufología inglesa “Flying Sauces Uncensored” y posteriormente por la revista también inglesa “The Doubt”, siendo de interés para los amantes de este tipo de fenómenos y despertando especial atención en el profesor Solas Boncompagni.

Aproximadamente en el año 1963, el profesor Solas Boncompagni, estudioso de Clípeo Logia, llegó a tener conocimiento de la existencia del papiro. Boncompagni se interesó en este tema y posteriormente logró que la revista “Clípeos” publicara, en enero del 1964, la traducción en italiano del texto jeroglífico,  incluyendo notas explicativas para su comprensión.


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