Barcos griegos

La riqueza de las ciudades griegas dependía casi exclusivamente del comercio que en ella efectuaban. Los barcos mercantes surcaban los mares entre las islas del Egeo o bordeaban las sinuosas costas de la Grecia Oriental. A medida que se explotaban nuevas rutas se fundaban colonias en Sicilia y el sur de Italia.

Barcos giergos

Barcos giergos

En el Mar Mediterráneo, las naves mercantiles siempre eran importunas por los piratas que acechaban en las aguas, cuyas poderosas naves de guerra daban alcance fácilmente a los pesados e incómodos barcos mercantes. Por este motivo las naciones que se dedicaban al comercio empezaron a fabricar barcos de guerra como forma de protección contra los piratas y sus continuos saqueos.

Los buques griegos eran poderosos y veloces, la mayoría de ellos fueron construidos en el siglo VIII y fueron los encargados de tomar el control del Mediterráneo Oriental, cuyas rutas comerciales habían estado, hasta entonces, en poder de los marinos fenicios.

Los barcos mercantes, impulsados con velas eran fuertes y amplios, de modo que pudieran transportar grandes cargas. Los de guerra, por su parte, eran más largos y angostos, con un pesado espolón en el frente que se usaba para hundir al enemigo. Cuando atacaban se los impulsaba con remos y mientras navegaban pacíficamente con velas.

Como estos barcos no tenían ni cartas ni instrumentos de navegación cuando salían de la vista de la costa corrían peligro de extraviarse. Pero por suerte, las costas montañosas y las islas eran visibles a muchas millas de distancia.

Imagen de una embarcación griega.


También te puede interesar...