Tener sed

Te contaremos como la falta de líquido en el organismo tiene la capacidad de colapsar a nuestros órganos y  llevarnos a la muerte si no lo remediamos a tiempo. Nuestro cuerpo está preparado para pasar semanas sin consumir vitaminas y minerales, pero sin agua apenas podríamos aguatar un par de días.

Sed

Sed

Este líquido es el nutriente esencial para la vida y constituye el principal componente del cuerpo humano, somos entre un 55 y un 60% de agua. Es decir que en una persona que su peso ronde los 70 kilos, 40 de ellos corresponde a este líquido. El agua que tenemos en nuestro cuerpo se encuentra repartida entre los tejidos. Cuando nacemos esta porción es aun mayor, alcanzando un 75%, pero cuando va pasando el tiempo vamos perdiéndola poco a poco.

Todas las funciones del organismo pasan por ella. Es el medio en el que se diluyen los líquidos corporales, como la sangre, las secreciones digestivas y la orina. El agua permite que se transporte los nutrientes a las células, elimina las sustancias nocivas de los músculos, como el ácido láctico, mantiene las articulaciones flexibles y lubricadas. Ayuda facilitando la digestión y contribuye a regular la temperatura corporal a través de la transpiración. Mira cuantas funciones cumplen y lo importante que es!

Para poder realizar esas funciones, necesitamos, como mínimo 2 litros de agua por día.

Pero… ¿qué pasa si nos falta o si desciende su porentaje corporal? Si desciende un 1% el agua corporal es suficiente para disparar las alarmas del organismo. Perder un poco más, entre un 2 y un 3% provoca malestar, sequedad en la boca y un descenso en el rendimiento físico. Nos sentiremos agobiados, sin fuerzas suficientes, el cuerpo dejará de respondernos y empezaremos a tener calambres musculares. Y Si el porcentaje continúa creciendo y alcanza un 6% provoca múltiples fallas en el organismo, incluso empiezan a aparecer visiones y desmayos, los sistemas de termorregulación dejan de funcionar y pasamos de tener calor a frío. Si superamos el 7 % suceden fallas multiorgánicas y se pierde más del 10% del agua corporal, la muerte está próxima (no te asustes, que si detectas el problema no llegarás a este extremo). Pero debes estar atento…

Cuando tenemos sed, quiere decir que ya hay cierto grado de deshidratación. Este mecanismo está regulado por el hipotálamo, una glándula del cerebro secretora de hormonas que también controla el apetito y la temperatura de nuestro cuerpo y se pone en marcha cuando los comportamientos de las células registran una pérdida acuosa enviando  señales al cerebro para que éste ordene aumentar el consumo de líquido. A partir de ese momento se desencadenan complejos hormonales y bioquímicos.

El agua que tenemos repartida por el cuerpo se encuentra básicamente en el fluido intracelular, que sirve como medio para el metabolismo y en el extracelular que lleva los nutrientes y el oxígeno a las células, recogiendo los productos de desecho de éstas y eliminándolos a través de la sangre.

La mayor parte de la gente sana, al perder un 1% de los fluidos corporales empieza a tener sed pero ésto se acentúa más si hace calor. El ocasiones, si estamos con mucho estrés se puede bloquear la señal, los médicos recomiendan beber sin esperar a tener ganas. En las personas mayores, el sistema de regulación de la sed en ocasiones se desajusta, por lo que disminuye la señal de alarma y es más fácil deshidratarse.

En el próximo artículo te contaremos cuanto es la necesidad de agua que necesitamos.

Para más datos sobre el cuerpo humano y su relación con el agua te invitamos a leer el libro “Agua” de la Editorial Atlántida

Imagen del vitonica.com


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