Curiosidades lingüísticas XIV – La Cedilla

Buenas tardes a todos. Una semana más, la decimocuarta, estamos aquí con novedades sobre las curiosidades que atañen a la lengua, hoy con una muy especial y muy propia de la lengua española. Hoy no me voy a remitir a la etimología ni a basarme en las lenguas clásicas para explicar el sentido que tiene el título y el tema que vamos a tratar esta semana. La Curiosidad Lingüística de este jueves va a tratar, como ven en el título, sobre la cedilla.

Sabrán, supongo, qué es la cedilla. Por si acaso con el nombre mismo no conocen el significado, lo explico en pocas y breves palabras: es el rabo que se le añade a la letra c en algunos idiomas y que cambia su sonido. Bien, pues a partir de esta definición breve, voy a pasar a explicarles de dónde viene ese rabito que se le añade a la letra.

La cedilla se utilizaba en el castellano medieval para articular la S enfática de la lengua árabe. De esa manera, cada vez que aparecía en la escritura la letra ç se pronunciaba como una s suave, es decir, como “sa”, “se” y demás. En francés se utiliza muchísimo: «Ça va? Ça va bien, merci».

Para poner un ejemplo sobre el uso de la ce con cedilla en castellano medieval, me remito a un pequeño fragmento de El Conde Lucanor:

«—Señor conde Lucanor, siempre oí dezir que era buen seso atenerse omne a las cosas çiertas et non a las vanas fuzas, ca muchas vezes a los que se atienen a las fuzas, contésçeles lo que contesçió a doña Truana».

En este pequeño párrafo ven dos ejemplos de la ce con cedilla. El sonido correspondiente sería el de una ese suave. Este modo de escribir la letra c servía para que sonara como una s al contacto con a, o y u. En este ejemplo sólo aparece con e y con i, que son las que la hacen interdental. Pongo un segundo ejemplo, exactamente del párrafo siguiente, en el que aparece con a y con o.

«—Señor conde —dixo Patronio—, una muger fue que avié nombre doña Truana et era asaz más pobre que rica, et un día iva al mercado et levava una olla de miel en la cabeça. Et yendo por el camino, començó a cuidar que vendría aquella olla de miel».

Bueno, en este ejemplo sí que aparece con una a y con una o, dos letras cuyo contacto con la c hace que cambie el sonido. Para eso se le ponía la cedilla. Bien, pues como la cedilla era una mezcla de sonidos, también en la grafía era una mezcla de trazos. Ocurre que para escribir la cedilla lo que hacían era escribir una z de tamaño pequeño debajo de la c. Así quedaba una mezcla de ambas letras, que con el tiempo, y para mayor comodidad del escribiente, quedó como un rabillo añadido a la letra primitiva.

En fin, como conclusión, quédense con la siguiente: C + z = Ç

Espero que les haya gustado la curiosidad lingüística de esta semana, y que no se hayan aburrido demasiado con los ejemplos.

Un saludo.


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  • Héctor Lara

    Me interesa saber de donde proviene la pronunciación, en España, de la “..ce”, “..ci”, “..za”, “..zo”, y “..zu”. En México esta siempre se pronuncia como una “s”.

    Gracias

  • viridiana

    alo alo!!…hei grax por a info fue una verdadera zuerthe haber enconthrado ezthe zithio…meha zervido para mi tharea de francez!…weno me voe….uno zaludo…xao